La CHJ garantiza que no habrá restricciones y considera aceptable el nivel de los pantanos

Mar, 27/09/2005

Levante

La confederación cree que el consumo urbano no peligra, a diferencia de lo que ocurre en Alicante
El abastecimiento urbano en la provincia de Castelló está asegurado hasta, al menos, finales de año. La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) considera que el actual nivel de los pantanos, sin ser el deseable, es óptimo, por lo que no se plantea la posibilidad de realizar restricciones en los próximos meses como ocurre en otras zonas de la Comunidad. El agua embalsada ocupa el 23,14% de la capacidad de las presas. Destaca el embalse de Sichar, que está al 61,71% de agua.
Roger Lorgeoux, Castelló
El Gobierno no prevé realizar restricciones en el abastecimiento urbano en la provincia de Castelló, a pesar de la fuerte sequía de los últimos meses como consecuencia de la falta de lluvias abundantes y las elevadas temperaturas. La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) garantiza el suministro de agua hasta, al menos, finales del presente 2005 tras comprobar que el estado de los pantanos, sin ser el más idóneo -ni tampoco el de años anteriores-, es «aceptable» y no resulta tan alarmante como en las cuencas del Júcar y Segura.
A excepción del embalse de María Cristina, con el 1,20%, las presas de los sistemas del Mijares, Palancia y la Cénia están ligeramente por encima del siempre peligroso 10%.
Así, destaca el pantano de Sichar, que posee un 61,71% de agua, frente al 37,50% y al 31,64% de los diques de l'Alcora y Onda, respectivamente, que son los que transmiten más confianza.
Estas cifras, según fuentes de la CHJ, evidencian que «no hay tantas dificultades como en otras provincias para asegurar el suministro urbano de agua». Es por ello que tanto la Junta de Gobierno como la Comisión de Embalse han descartado, por el momento, convocar reuniones con carácter de urgencia a fin de tratar la realidad de Castelló.
La situación hídrica de cada instalación en la provincia es la siguiente: Regajo (sistema Palancia) tiene un 19,08% de agua; Alcora, un 37,50%, Arenós, un 12,87%, María Cristina, un 1,20% y Sichar, un 61,71% (Mijares); Ulldecona (Cénia), un 14,24%; y Onda ofrece un 31,64%.
Peores años
La confederación recuerda que en 2000 y 2001 los pantanos de la provincia presentaron, por estas mismas fechas, índices parecidos. Incluso, en el caso de la presa de María Cristina su estado invitaba al pesimismo con apenas un 1,12% de agua almacenada (era el que en peor situación estaba de la Comunidad Valenciana).
Sea como fuere, los embalses tienen, en estos instantes, la mitad de recursos hídricos que hace escasamente 12 meses. El 23,14% de los sistemas Palancia, Mijares y Cénia contrasta con el 49,20% que ofrecían en 2004.
A finales de septiembre de 2002, como mejor año de los últimos seis, el nivel de almacenamiento estaba en un 52,53% -el más elevado de las tres provincias valencianas-.
Por el contrario, en 2000 el porcentaje era del 4,72, es decir, algo menos de una quinta parte del actual 23,14%.
Con todo, la semana pasada el director general de Agua, Jaime Palop, reconoció que de no llover en un mes habrá recortes en el abastecimiento en las cuencas del Júcar y el Segura.
«Las cuencas del Ebro, del Júcar y del sur de España están en una situación crítica. Necesitamos que llueva porque si no se llenan los embalses y se recargan los acuíferos en un mes, tendríamos que repercutir una política de restricciones del consumo», declaró.
Palop no especificó las zonas concretas donde se producirían las reducciones, aunque parece muy improbable que pensara en el área del Mijares.